Donación y trasplante de órganos.
El vertiginoso desarrollo tecnológico dentro
y fuera de la medicina, junto a un aumento de la expectativa de vida,
con un progresivo envejecimiento de la población ha llevado
a un predominio de enfermedades crónicas por un lado, a la
utilización de alta tecnología por otro y a buscar nuevas
alternativas terapéuticas como los trasplantes de órganos.
El trasplante constituye hoy en día, la mejor
y en muchas ocasiones la “única” alternativa para
aquellos pacientes que se encuentran afectados en las que existe un
daño “irreversible” de algunos de sus órganos
o tejidos.
Para utilizar este tipo de terapéutica es
preciso, la existencia de un sistema de obtención de órganos
y tejidos perfectamente estructurados, a fin de conseguir efectuar
el mayor numero de trasplantes y así disminuir en lo máximo
posible, las distintas listas de opera.
El tiempo promedio de espera, para estos pacientes
en lista de espera renal es de cinco (5) años en el territorio
nacional.
En nuestra provincia, los ciento cuarenta (140) pacientes que se encuentran
en lista de espera para trasplante de riñón, el promedio
de espera casi se duplica.
Para que este proceso se cumpla, es imprescindible que se incremente
la “donación de órganos".
Los pacientes que esperan por un riñón,
tienen esta posibilidad de vida por la existencia del “riñón
artificial”, aparto de hemodiálisis en el cual se deben
“conectar a la maquina” cuatro horas por día, DIA
por medio, que entre el viaje de ida y vuelta al domicilio, conexión
y desconexión se hacen ocho horas, o sea, pierden un día,
DIA por medio.
Agregado a esto que le produce: anemia, pérdida
de sangre, (rotura de glóbulos rojos), falta de hormonas, disminución
de crecimientos en los niños, perdida de peso, presión
baja, etc.
Toda estas condiciones que no le permiten una calidad de vida óptima.
Los que esperan por trasplantes de hígado,
pulmón o corazón, no tienen esa suerte por no existir
aparatos artificiales que suplan la función de estos órganos,
por lo tanto si no se trasplantan, mueren. Seis a ocho de cada diez
pacientes que esperan un trasplante de algunos de estos mueren en
la espera por falta de donantes.
Los motivos de esto, están centrados (cuadros
2 y 3), los pocos órganos donados en la región noroeste
del país (Jujuy – Salta – Tucumán), en donde
los riñones donados en esta, son implantados en pacientes en
toda la región.
Muerte Cerebral
Desde la aparición de los respiradores a partir
de epidemia de poliomielitis en Dinamarca a principios de la década
del 50, surge la “muerte cerebral o encefálica”,
en donde como su nombre lo indica, se encuentra “inactividad
total e irreversible” de los hemisferios cerebrales y troncos
cerebrales; en donde la actividad cardiaca se mantiene, debido a que
estos aparatos (respiradores) suministran oxigeno y movilizan los
pulmones.
Antes de esto, las causas que llevaron a la muerte
cerebral (accidentes de transito, traumatismos cráneo encefálico,
hemorragia cerebral, etc.), al producirse el paro respiratorio se
acompaña a los pocos minutos (un minuto a tres minutos) del
paro cardiaco.
la creación de las salas de emergencias y
terapia intensiva llevaron a una mayor eficacia eficiencia en la atención
de los enfermos graves, con marcada disminución de mortalidad;
pero a pesar del tratamiento algunos de estos enfermos evolucionaban
al estado de “muerte cerebral”.
Los comités de ética y bioética
de las universidades de estados unidos y Europa estudiaron, analizaron
y evaluaron esta nueva situación clínica, concluyendo
luego de larga deliberaciones y seguimientos de estos casos en la
“irreversibilidad” de esta situación; avalada además
por los estudios de electroencefalografía en donde sé
objetivizaba la ausencia total e irreversible de reactividad eléctrica
cerebral, certificando de esta forma él diagnostico de “muerte
cerebral”.
Cronológicamente se comenzaron a desarrollar
en el mundo los trasplantes: renales ha mediado de los 60 y el primer
trasplante cardiaco con donante cadavérico en Sudáfrica
en 1968.
La experiencia por un lado, el aumento de las donaciones
por otro y la aparición de nuevas drogas inmunosupresoras (para
evitar rechazos), mejoraron notablemente la sobrevida, como así
también la calidad de vida de los pacientes trasplantados hasta
tener una vida totalmente normal.
Por lo que la desproporción oferta / demanda
sé continuo acentuando, ya que las listas de pacientes en espera
para trasplantes sé continúan incrementando a pesar
del aumento de donaciones y el mayor numero de pacientes trasplantados.
Para revertir esta situación, es necesaria
la existencia de programas de trasplantes de los diferentes órganos
y tejidos, que aporten a la sociedad solución para este grupo
de enfermos.
Para este proceso se cumpla es imprescindible el
incremento de la procuración de órganos y tejidos mediante
las “donaciones.”
Aspecto Legal
En nuestro país, desde la creación
del CUCAI en 1977, se ha caracterizado por un muy bajo promedio de
trasplantes cadavéricos por año, en revelación
a su población.
Debido a ello, se creo el INCUCAI (Instituto Nacional
Central Único Coordinador de Ablación e Implantes) por
Ley 23.885 que funciona en el ámbito de secretaria de salud
dependiente del ministerio de salud y acción social.
A partir de marzo de 1993 se produjo la Ley Nacional
nº 24.193 la cual amplia los alcances de las anteriores resoluciones
y legisla sobre donación, trasplantes de órganos y materiales
anatómicos cadavéricos, actos de disposición,
prohibiciones, servicios y establecimientos profesionales y procedimientos
judiciales especiales.
La Ley establece que solo se puede ablacionar (extraer)
los órganos de una persona fallecida.
Puntualiza los pasos diagnósticos a seguir
para certificación de la muerte cerebral.
Para la donación de órganos de familiar
vivo relacionado, también esta contemplado con criterio muy
estricto respecto de la ética y a la ciencia de acuerdo O.M.S.
aceptando únicamente familiares directos: padres, hermanos,
esposos e hijos.
También se pone en marcha un plan de regionalización
a fin de favorecer la “coordinación”, clave del
éxito en un operativo de trasplante dependiendo la región
noroeste (Jujuy-Salta-Tucumán) de esa ultima.
La ausencia del reconocimiento de los potenciales
donantes por parte del INCUCAI y sus regiones por falta de denuncias
del coma IV, llevo a los legisladores a incrementar las sanciones
penales y económicas a los profesionales, quienes se hacen
posibles por incumplimiento de la legislación vigente (Ley
24.193).
Por Decreto del Poder Ejecutivo de la Provincia de
Salta, faculta al ministerio de salud publica como autoridad para
la aplicación de la Ley Nacional nº 24.193 en todo el
territorio y se crea el CUCAI-Salta por Ley Provincial nº 6742
el 07/07/94.